29 ene As nosas voces, os nosos cambios: transformar el hogar desde dentro
Hace unas semanas os contábamos la historia de “Patas que Xuntan”, un proyecto que nació de nuestra participación en el curso Pilotaxe Maneiras de Vivir, gestionado por FADEMGA Plena Inclusión Galicia. Esta formación está pensada para mejorar la vida cotidiana de las personas con discapacidad intelectual que viven en Servicios de Viviendas Tuteladas y en Servicios Residenciales.
En la Fundación ADCOR contamos con ambos recursos, por lo que en esta experiencia participaron personas usuarias de los dos servicios, junto con tres profesionales y dos familiares. A través de la formación online y de las tareas propuestas, fuimos dando forma a dos proyectos de transformación que hoy son una realidad.
El punto de partida: ¿qué es un hogar?
Todo comenzó con una pregunta tan sencilla como profunda: ¿qué es para nosotros un hogar? Puede parecer una cuestión simple, pero nunca nos la habíamos planteado de verdad. La reflexión compartida dio lugar a una definición construida entre todas las personas del grupo de trabajo:
“Un hogar es un lugar tuyo donde eres tú, que te proporciona seguridad y confort, que compartes con las personas que quieres y de confianza. Es un espacio donde puedes tener intimidad, hacer las cosas que te gustan, decidir sobre lo que quieres y a quién invitas. En definitiva, es el sitio al que deseas regresar cuando estás fuera. Me gusta su olor, las plantas, las flores, los muebles, las fotografías y, en general, los enseres que me acompañan a lo largo de la vida y que me reconforta volver a encontrar. En un hogar debes disfrutar de la buena compañía de las personas, de las mascotas y poder mostrar sentimientos.” Grupo de trabajo de ADCOR
Con esta idea tan clara, quisimos que tanto el Piso Tutelado como el Centro Residencial fueran un reflejo real de esta definición. Así nacieron nuestros dos proyectos, siempre bajo una misma premisa: “A vida é agora”.

El segundo proyecto: As nosas voces, os nosos cambios
Este proyecto apuesta por algo esencial: la participación activa de las personas usuarias. A través de la creación de portavoces en los servicios residenciales, se han abierto espacios reales de representación y diálogo continuo, fundamentales para impulsar mejoras constantes en la vida cotidiana.
El punto de partida fue sencillo: preguntar directamente a las personas qué cambios mejorarían su día a día en el lugar donde viven. Algunas tenían sus propuestas muy claras, otras fueron sumándose a las ideas de sus compañeros y compañeras. De este modo, se construyó un proceso colectivo que no tiene fin: las sugerencias seguirán recogidas y transmitidas por los portavoces, asegurando que la transformación sea continua. Porque escuchar, opinar y decidir también es hogar.
Cambios que ya son realidad
Gracias a este proyecto, se han implantado mejoras concretas que reflejan la voz de las personas residentes:
- Tener la llave de nuestra casa.
- Desayunar más tarde los fines de semana.
- Disponer de una televisión más en la planta del Centro Residencial.
- Cenar los sábados en la sala viendo juntos un programa elegido por todos.
Voces que inspiran
Las experiencias compartidas muestran el verdadero impacto de este proyecto:
- “Con el proyecto As nosas voces, os nosos cambios, mis compañeros y compañeras pueden hacer más cosas, por ejemplo, mi amiga Chus que vive en Residencia ahora tiene llave de la puerta de la entrada y cuándo quedamos ya no tiene que llegar antes de que se vaya la recepcionista, puede llegar más tarde” (Laura).
- “En este proyecto las profesionales hemos sido guiadas por las personas con las que trabajamos. Un símil sería que iniciamos un viaje en barco: las profesionales llevamos el timón, pero las personas nos dieron las coordenadas” (Ana, Trabajadora Social).
- “Para min o proxecto enseñoume a escuitar con calidade, a abrir portas que xa estaban medio abertas e coller impulso para abrilas xuntos. Nós fomos apoio e acompañamento, pero eles puxeron o corazón, os desexos e o sentido da necesidade. Ao final, unha casa decidese e constrúese desde dentro” (María, Técnico de Atención Directa).
- “En el curso Maneiras de Vivir aprendimos a hacer cambios” (Djavan).
Un camino abierto
Este proyecto nos recuerda que el hogar no solo se define por paredes y objetos, sino por la posibilidad de decidir, compartir y transformar juntos. Seguimos caminando, aprendiendo y construyendo, siempre con la certeza de que vivir bien no puede esperar .
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